Qué puto amigo.

A los doce años conocí a una persona muy importante: un amigo que apareció justo en el momento más inoportuno donde todo parecía perdido; cuando la situación no podía ser más compleja. Se trataba de una mala racha en la que las lágrimas ganaban un protagonismo clave. Por eso aquello me hizo tanta ilusión. Tal... Leer más →

Una Visita de Madrugada

¡Oh! ¡Muy buenas! ¡Es un placer conocerle! Usted era... ¡Ah, sí! Ya me acuerdo. No hace falta ni que lo mencione. Le ofrecería algo, pero creo que no es ni el momento ni el sitio adecuado, entiende, ¿no? Bien... Me sentaré aquí, ¿sí? Bien. Pues aquí estamos. Supondré que está cómodo. Creo que esto le... Leer más →

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar